¿Alguna vez tu hijo te ha pedido un juguete costoso y no sabes cómo explicarle el valor del dinero? Hoy en Educatiles te traemos la historia de Oliver, un cerdito que aprenderá que las mejores recompensas son las que se ganan con paciencia. Además, incluimos vocabulario en inglés para que los pequeños aprendan mientras leen.
Cuento: Oliver y la Bicicleta Roja
En el corazón de Villa Arboleda vivía Oliver, un cerdito muy alegre al que le encantaba jugar en el lodo. Pero Oliver tenía un sueño. Cada tarde, al pasar frente a la vitrina de la tienda de deportes del Señor Oso, sus ojos brillaban como dos lunas llenas.
Allí estaba: una bicicleta roja, brillante, con un timbre plateado y ruedas todoterreno. Era la bicicleta más hermosa del mundo.
—¡Mamá, mamá! —gritó Oliver un día, tirando del delantal de su madre—. ¡Quiero esa bicicleta! ¡La necesito now (ahora)!
Su mamá sonrió con ternura, se agachó y le dijo: —Oliver, esa bicicleta es muy bonita, pero cuesta mucho Money (dinero). No podemos comprarla solo porque la deseas. Las cosas importantes hay que ganárselas.
Oliver bajó sus orejitas. —¿Pero cómo? Yo soy pequeño.
—Puedes Save (ahorrar) —dijo su mamá—. Si te esfuerzas y guardas tus monedas, algún día esa bicicleta será tuya.
El Plan del Señor Búho
Oliver no estaba muy convencido. Ahorrar sonaba aburrido. Él quería la bicicleta ya. Caminando por el parque, se encontró con el Señor Búho, el banquero del bosque, que llevaba un elegante sombrero de copa.
—¿Por qué esa cara larga, pequeño amigo? —preguntó el Búho. —Quiero la bicicleta roja, pero es muy cara —resopló Oliver.
El Señor Búho ajustó sus gafas. —Lo que tú necesitas es un Budget (presupuesto) y una Goal (meta). Ven, te enseñaré un secreto.
El Señor Búho le entregó a Oliver tres frascos de vidrio vacíos. —Este es el secreto de los cerditos sabios —explicó el Búho—. Cada vez que recibas una moneda, no corras a comprar dulces. Divídelas así:
- El frasco de GASTAR: Para un pequeño dulce hoy.
- El frasco de AHORRAR (Save): Para tu bicicleta roja.
- El frasco de COMPARTIR: Para ayudar a alguien que lo necesite.
El Desafío Comienza
Oliver decidió intentarlo. Su mamá le propuso un trato: si él ayudaba a recoger las hojas secas del jardín y a ordenar su habitación, ella le daría unas monedas cada semana.
La primera semana fue difícil. Oliver tenía 5 monedas. Pasó frente a la dulcería y olió los pasteles de miel. —Mmm… quiero uno —pensó.
Pero entonces recordó la bicicleta roja. Recordó su Goal (meta). —No —dijo Oliver valientemente—. Pondré 3 monedas en el frasco de Save (ahorro), 1 en el de compartir y solo 1 para un caramelo pequeño.
Pasaron las semanas. El frasco de Oliver comenzó a llenarse. ¡Tin, tin, tin! El sonido de las monedas al caer era música para sus oídos.
Un día, sus amigos lo invitaron a la feria. —¡Vamos, Oliver! ¡Gasta tus monedas en los juegos! —le decían. Oliver miró su frasco casi lleno. Si gastaba todo ahora, tendría que empezar desde cero. —No, gracias —respondió Oliver—. Estoy ahorrando para algo especial. Tengo paciencia.
La Gran Recompensa
Finalmente, llegó el día. Oliver tomó su frasco, que ahora pesaba mucho, y caminó con paso firme hacia la tienda del Señor Oso.
Vació las monedas sobre el mostrador. El Señor Oso las contó lentamente… —¡Es suficiente! —exclamó el oso—. Felicidades, Oliver. Has trabajado muy duro.
Cuando Oliver salió de la tienda pedaleando en su brillante bicicleta roja, sentía el viento en su cara. Pero sentía algo más importante en su corazón: orgullo. No era solo una bicicleta que le había regalado su mamá; era su bicicleta. Él la había ganado con su esfuerzo.
—¡Mira, mamá! —gritó tocando el timbre plateado—. ¡Lo logré!
Esa noche, Oliver durmió tranquilo, soñando con nuevas aventuras y nuevas Goals (metas) por cumplir.
💡 Rincón para Padres y Maestros: Educación Financiera Real
Este cuento nos enseña que la gratificación instantánea (querer todo ya) es el enemigo del ahorro. Oliver tuvo que aprender a esperar y decir «no» a pequeños gastos (como los dulces) para lograr un sueño grande.
¿Sabías que los adultos también enfrentamos estos retos? A veces, nosotros también necesitamos «resetear» nuestros hábitos de gasto, tal como lo hizo Oliver.
Si te interesa profundizar en cómo aplicar esta disciplina en la economía del hogar, o si buscas una lectura avanzada en inglés para practicar, te recomendamos leer una historia real impresionante en nuestro blog hermano DebtFreeFiles.
👉 Lectura recomendada para papás: Descubre cómo una familia real logró cerrar la billetera por 30 días en el artículo: «How We Survived No Spending for a Month» (Cómo sobrevivimos un mes sin gastar).
Es un excelente ejemplo de cómo el «método de los frascos» de Oliver se aplica en la vida real para salir de deudas y alcanzar la libertad financiera. ¡El ahorro es un hábito familiar!






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